Buenas prácticas de seguridad del Proxy
- 25/11/2025
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La implementación consistente y rigurosa de estas buenas prácticas no proporciona inmunidad absoluta, pero crea un entorno de defensa mucho más hostil para los actores de amenaza, reduce significativamente la probabilidad de éxito del ataque basado en la manipulación del proxy y mejora la postura general de seguridad de la organización.
1. Fortalecimiento de Políticas de Configuración y Gobernanza dejando poco espacio para la manipulación no autorizada basadas en:
- Imposición centralizada y estricta del proxy corporativo, utilizando Objetos de Política de Grupo no solo para definir la configuración del proxy corporativo, sino también para deshabilitar explícitamente la capacidad de los usuarios de modificar la configuración de conexión a Internet a través del panel de control o de los navegadores. Esto impide que los usuarios, y por extensión el malware que se ejecuta con sus permisos, altere la configuración del proxy local. Políticas como “Habilitar la configuración del proxy” y Deshabilitar la página de configuración de conexión a área local (LAN) son cruciales.
- Aplicación Rigurosa del Principio de Mínimo Privilegio donde los usuarios deben operar con cuentas de usuario estándar, sin privilegios de administrador. Esto limita drásticamente la capacidad del malware para modificar claves del Registro sensibles (especialmente en 'HKEY_LOCAL_MACHINE'), instalar servicios persistentes o realizar cambios a nivel de sistema que requieran elevación. Este principio debe extenderse a las cuentas de servicio utilizadas por aplicaciones.
- Políticas de uso aceptable claras y comunicadas, que prohíban explícitamente la modificación de la configuración de red por parte de usuarios y el uso de software o herramientas no autorizadas que puedan alterar la configuración del proxy.
2. Endurecimiento Proactivo de Sistemas y Redes, garantizando resistencia a la infección inicial y la propagación del malware atendiendo a:
- Segmentación de Red Estratégica en segmentos lógicos (ej. Usuarios, servidores, administración, base de datos) con firewalls internos que apliquen políticas de denegar por defecto, permitir por excepción. Ello limita la capacidad de un atacante para moverse lateralmente desde un sistema comprometido, incluso si el malware logra establecer un proxy interno.
- Despliegue y configuración avanzada de EDR/XDR que no solo se basen en firmas, sino que puedan detectar comportamientos sospechosos, como la modificación de claves del Registro relacionadas con el proxy, la creación de procesos anómalos o conexiones de red no habituales.
- Programa de Gestión de Parches que posibilite cerrar las vulnerabilidades que el malware explota para obtener acceso inicial a la red.
- Implementación de una Lista Blanca de Aplicaciones o Política de Restricción de Software para permitir solo las aplicaciones explícitamente aprobadas por la organización. Esto puede evitar que el malware ejecute sus payloads, incluso si logra ser descargado en el sistema.
3. Vigilancia Avanzada y Capacidad de Respuesta basada en la detección temprana y una respuesta eficaz a través de:
- Monitoreo centralizado y recopilación de logs (SIEM) con el desarrollo de reglas de correlación que busquen patrones indicativos de manipulación del proxy o conexiones salientes a direcciones IP sospechosas desde procesos no habituales.
- Detección de Comportamientos Anómalos complementando la detección basada en firmas con herramientas que puedan identificar desviaciones del comportamiento de red o del sistema establecido como normal. Esto ayuda a detectar malware que utiliza técnicas de evasión más sofisticadas.
- Plan de Respuesta a Incidentes especifico y probado que incluya procedimientos específicos para manejar incidentes de malware que manipula el proxy. Esto debe cubrir el aislamiento de sistemas afectados, la recopilación de evidencia forense, la erradicación del malware y recuperación de los sistemas.
- Pruebas de Penetración y Auditorias de Seguridad Regulares donde se simulen ataques y verifiquen la eficacia de los controles implementados, incluyendo la capacidad de detectar y responder a la manipulación del proxy y al movimiento lateral a través de proxies internos.
4. Seguridad en el Acceso a Recursos y Servicios a través de:
- Control de Acceso a Servicios en la Nube con canales seguros y preferiblemente a través del proxy corporativo si es posible y está configurado para inspeccionar dicho tráfico. Evitar que los usuarios configuren proxies locales o bypass para acceder a estos servicios, ya que esto crea una ruta no supervisada que puede ser explotada.
- Acceso remoto seguro (VPN) con soluciones robustas con MFA y monitorizar activamente las sesiones para detectar actividades anómalas.
5. Cultura de Seguridad y Concienciación Continua, conociendo que el factor humano sigue siendo un eslabón crítico en la cadena de seguridad es posible trabajar en:
- Programas de Formación Continua para Empleados, donde se puede educar regularmente a todos los empleados sobre tácticas de ingeniería social, los riesgos de descargar software de fuentes no confiables y la importancia de no reportar actividades sospechosas al equipo de ciberseguridad.
- Capacitación especializada para los equipos de Administración y TI y Ciberseguridad enfocando la formación avanzada sobre estas amenazas, sus indicadores de compromiso y las técnicas de análisis forense y respuesta necesarias para manejarlas eficazmente.